
Miguel López
Hidroterapia de colon
La flatulencia (presencia de gas en los intestinos) puede tener causas muy diversas, dando la sensación de hinchazón abdominal y malestar. Ciertos procesos químicos del colon producen varios gases o sustancias alternas propias de la función intestinal normal. Algunos como el dióxido de carbono no huele, mientras que otros como el sulfuro de hidrógeno, son excesivamente olorosos. Una acumulación de gases excesiva, a la larga, dilatan las paredes del tracto digestivo, hinchando el abdomen y generando en muchos casos dolor. Los gases son la consecuencia de la fermentación y de la putrefacción de alimentos mal digeridos, debido a una alimentación desequilibrada como la ingesta excesiva de bebidas carbónicas, frituras, sal, dulces refinados y alcohol. También pueden deberse a problemas en la flora intestinal, que no elimina los microorganismos tóxicos, también pueden ser de tipo emocional-nervioso por ejemplo en estados de ansiedad, el ritmo intestinal se acelera y se deglute más aire y en los casos de estreñimiento, al permanecer las heces más tiempo del debido en el colon también se acumulan gases.
Si con el tiempo se forman en el intestino divertículos por la dilatación y debilitamiento de las paredes del colon, jamás se librará de los gases, pocas son las personas que pueden decir que jamás tienen gases intestinales, teniendo divertículos.
Con una dieta adecuada se pueden reducir los gases y así evitar toda molestia, trastorno, vergüenza y preocupación social.
La reducción de la cantidad de gases en el intestino exige realizar diversos cambios en nuestra dieta. Se debe intentar averiguar que alimentos pudieron provocar la flatulencia y eliminarlos de la dieta. Por ejemplo las judías blancas y otras legumbres están compuestas en su mayor parte por proteínas y fécula y suelen provocar gases porque su composición contiene ciertos azúcares indigestos en la fécula. Otros alimentos que naturalmente pueden provocar gases son aquellos que como el brécol, la col y las cebollas contienen azufre, estos alimentos es mejor comerlos crudos o casi crudos, que muy cocinados, porque producen menos gases.
Acompañando a los cambios dietéticos un programa completo de hidroterapia del colon podremos reducir y controlar mejor los gases y las molestias que pueden ocasionar y con ayudas digestivas de enzimas pancreáticas y suplementos de bacterias benignas favorecer la eliminación de gases en el intestino.
Una irrigación colónica se realiza con un técnico y una máquina de hidroterapia, que lleva adaptados unos ruptores automatizados para realizar la sesión de una forma segura e indolora. La máquina nunca sobrepasa los 100 mbrs. de presión y esto lo debemos comparar con la presión que reciben nuestros intestinos cuando defecamos, unos 400 mbrs. El tiempo de duración es de unos 30 ó 40 minutos, y se utilizan de unos 30 a 50 litros. Durante el tratamiento, un tubo de plástico transporta agua al colon a una temperatura de 37 grados y extrae materia fecal. El material de desecho se puede ver flotando en el interior del tubo de la máquina, que muestra la cantidad y el tipo de residuos que se eliminan. El técnico acompaña este proceso de eliminación con técnicas de masaje abdominal para ayudar a eliminar los residuos que llevan años acumulándose en las paredes del intestino. Uno de los momentos más delicados y quizás para algunos pacientes incómodos es la colocación de la cánula guía en el esfínter, pero esto no debe preocuparnos, la técnica es muy sencilla y una vez realiza la primera terapia los pacientes se relajan y charlan tranquilamente con el terapeuta.
Tras su aplicación, se suele experimentar una gran sensación de ligereza y limpieza, así como una mayor claridad mental. Las dietas, el ejercicio u otros programas de salud posteriores es probable que sean mucho más eficaces. Se estima que el 80% de todos los tejidos inmunes se encuentran en los intestinos. Por consiguiente, limpiar el colon de desechos tóxicos puede marcar una gran diferencia en los tratamientos contra el cáncer, las dolencias cardíacas, el sida y otras enfermedades graves. Definitivamente la irrigación del colon es un sistema higiénico y seguro para limpiar el colon.